CARNAVAL, CARNAVAL….

Después de la resaca del premio y antes de que termine el carnaval quiero poneros unos cupcakes que hice para un encargo y de paso para mí. Me gustó tanto hacer las máscaras que hice el doble de las que necesitaba.

Aquí nos queda un día de carnaval, mañana sábado enterramos al loro Ravachol, sí somos así de originales, en vez de enterrar una sardina enterramos un loro. Pero no cualquier loro, un loro ilustre que hasta tiene una estatua en la ciudad y también lo disfrazamos todos los años, este va de triste actualidad, de recortador. En realidad se trata de una tradición nacida del sentido del humor del boticario Don Perfecto Feijoó, dueño del loro, que murió en 1913 y le montó un funeral de “estado” y años después los empresarios de la noche vieron en ese acontecimiento una oportunidad de reavivar el negocio de ahí que se celebre un sábado (hasta hace 2 años los viernes). De todas formas si queréis más información la tenéis en esta página lalaviajera mucho mejor explicada.

Y volviendo a las cupcakes, fue divertidísimo hacerlas con tanto colorido y superentretenido lo de los antifaces de fondant, todos diferentes y todos cortados a mano. Es un bizcocho de vainilla  teñido con colorantes en gel y el frosting es de queso. Para mi gusto buenísimos.  Aunque también estarían buenos con frosting de chocolate blanco, otra vez probaré. Os pongo sólo algunas fotos.

Chao Don carnal, hasta el año que viene.